Proyectos

Proyecto abatimiento de Arsénico en Aguas Subterráneas

El objetivo general de proyecto, es el de proveer agua con contenido de Arsénico por debajo de las 10ppb que aconseja la OMS en poblaciones cuyo número oscile entre las 500 y 1000 personas. Para lo cual tenemos probado un quipo para tal fin.  Además se ha desarrollado un equipo domiciliario para poblaciones más aisladas.

El método para retirar el arsénico del agua se basa en el uso de una arcilla ferruginosa, disponible en forma abundante en el país. Las plantas que han sido instaladas en escuelas rurales producen 2000 litros de agua con niveles aceptables del contaminante. La arcilla utilizada tiene una gran duración. Ya se han producido alrededor de 400.000 litros y no se ha agotado.

Dentro de los objetivos específicos es el de desarrollar el equipamiento, uso de materiales naturales, de bajo costo, tecnología adecuada y metodología de operación de dichas plantas para alcanzar el objetivo de poder producir agua con contenidos de arsénico menores a 10ppb.
Proyecto conjunto entre:

Aportes

El trabajo conjunto dio como resultado la instalación de 4 plantas abatidoras de Arsénico en diferentes Escuelas Rurales de la Provincia de Buenos Aires, con el siguiente proceso:
Gráfico2

La primera y segunda planta se instalaron en la Escuela Nro 1(primaria) y Escuela Nro 4 (secundaria) – Paraje la Viruta, localidad de Punta Indio, Provincia de Buenos Aires.   


La tercera planta se instaló en la Escuela Nro. 28 Roque Saenz Peña – Paraje la Dorita, Ruta 5 Km 302, partido de Carlos Casares, Provincia de Buenos Aires..

 
La cuarta planta se instaló en la Esc. Nro. 15 Samuel Hale (primaria y secundaria), localidad de Hale, partido de Bolívar, Provincia de Buenos Aires.

Se está por inaugurar  una Planta en la escuela Manuel L. Inchausti, dependiente de la Universidad Nacional de la Plata, localidad Valdés, Partido de 25 de Mayo PBA.

Proyecto de reciclado de Pilas: Planta Piloto de Tratamiento de Pilas

La planta ha sido concebida, diseñada e instalada respetando los principios de ser eco compatible y respeto por el medioambiente.

La idea fue desarrollar un proceso que permitiera recuperara los metales presentes en las pilas agotadas logrando así un doble propósito, evitar la contaminación de suelos y aguas subterráneas y recuperar los metales para su reutilización, disminuyendo la explotación minera y la contaminación en la producción de los mismos.

Se optó por una tecnología basada en el tanque ácido de las pilas para la disolución de sus componentes y una posterior separación para recuperarlos. Para evitar contaminaciones se eligió un método biotecnológico para la obtención del ácido sulfúrico por oxidación de azufre elemental con bacterias. El equipo original explicó que este consta de un biorreactor en donde crecen las bacterias mineras que producen el medio ácido para extraer los metales de las pilas, proceso que se realiza en un segundo reactor tipo tanque agitado, llamado reactor de lixiviación. Luego el lixiviado obtenido se filtra y se pasa a un tercer reactor, que es donde se realiza la separación y recuperación de los metales presentes mediante distintos métodos.

Una particularidad de estas bacterias es que no sólo pueden vivir en condiciones de acidez intolerables para otras especies, sino que como producto de su metabolismo energético producen ácido sulfúrico, compuestos reductores y compuestos oxidantes. Además pueden crecer y vivir normalmente en ambientes con altas concentraciones de metales pesados.

No existen en el país otras plantas de tratamiento de pilas para la recuperación de metales. Hasta donde conocemos, no hay en el mundo una planta que utilice la tecnología desarrollada.

Los metales recuperados pueden ser reinsertados a la industria para su reuso, de esta forma, se transforma un residuo tóxico en algo aprovechable de diversas maneras y con residuos totalmente no contaminantes.

La planta tiene una capacidad de tratamiento de 100 Kg por mes de pilas alcalinas.

Descripción de la Planta piloto de Tratamiento de Pilas

  • Batería de biorreactores de producción biológica de medio ácido-reproductor

La producción microbiológicamente catalizada de ácido sulfúrico tiene una serie de ventajas sobre el empleo de ácido comercial: es ambientalmente amigable sin ningún impacto adverso (como efluentes gaseosos o líquidos) trabaja a temperatura ambiente y presión normal. Utiliza cantidades mínimas de agua, produce ácido a la concentración adecuada para su uso evitándose el transporte de sustancias peligrosas, ahorra costos de transporte y es totalmente competitiva en costos.
Material auxiliar al biorreactor: compresor, peachímetro con control, bombas peristálticas, manómetros, caudalímetros, pequeña planta para producción y mantenimiento de inóculos.
Se propone la instalación de una batería de biorreactores debido a que la producción de medio ácido reductor es la etapa limitante del proceso, por lo que tener varios reactores funcionando en serie, asegura la continuidad en el suministro del medio lixiviante para las pilas.

  • Reactor de lixiviación de los componentes metálicos

Es un reactor tipo tanque agitado. Se cargará con el medio proveniente del biorreactor de producción del medio ácido-reductor y las baterías trituradas.

  • Reactor de separación/recuperación

Reactor tipo tanque agitado donde ocurre la separación de los metales que se encuentran en la solución que sale del reactor de lixiviación y pasa por un proceso de filtrado para terminar en este reactor.

Proyecto de Eliminación de Compuestos Orgánicos Volátiles en el aire.

Desde hace varios años se desarrolla un proyecto conjunto PlaPiMu-CINDECA sobre eliminación Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs) en fase gaseosa cuyo objetivo es el tratamiento catalítico de estos contaminantes gaseosos antes de ser venteados. Estos contaminantes son generados por tanto por PyMES como por grandes industrias por mencionar algunas tintorerías, talleres de chapa y pintura, fabricas de solventes, imprentas, plantas de fermentación alcohólica entre otras.

Para el estudio de los catalizadores se cuenta con tres tipos de reactores cuyos caudales de emisión comprenden desde la escala laboratorio a uno similar a los utilizados en talleres mecánicos. Dependiendo de la escala se utilizan catalizadores en polvo o soportados sobre monolitos metálicos de Al, los cuales son preparados en una cuba electrolítica construida a tal fin. Los catalizadores, tanto en polvo como soportados, son caracterizados y estudiados en diferentes condiciones de reacción, teniendo como variables operativas caudal, temperatura, humedad, etc.. Las reacciones de oxidación son analizadas por medio de cromatografía gaseosa y detectores de CO2, evaluándose la formación de intermediarios de reacción y la eficiencia de la combustión.  Asimismo se estudian la eliminación catalítica de otros contaminantes gaseosos como material particulado en corrientes gaseosas.

Por otro lado, debido al desarrollo en la PlaPiMu de la planta de tratamiento de pilas alcalinas, se han comenzado a evaluar el uso de los metales recuperados como catalizadores de COVs dándole un importante valor agregado al proyecto. En este sentido se estudia la formación de distintas fases, obtenidas por técnicas de precipitación alcalina, precipitación REDOX, etc., y su capacidad de eliminar contaminantes en fase gaseosa como adsorbentes de metales pesados en agua.

Proyecto Biodigestores

a) Biodigestores

Si bien los biodigestores no son una tecnología descubierta recientemente, son equipos de gran importancia a la hora de generar fuentes de energía de relativo bajo costo y en zonas de difícil acceso. Los equipos pueden operar bajo distintas condiciones y ser construidos con distintos materiales y formas, pero el principio de funcionamiento es el mismo en todos ellos: se genera una degradación anaeróbica de la materia orgánica por parte de los microorganismos que crecen en las condiciones de trabajo adecuadas, produciendo ciertos compuestos útiles.

b) Materiales de construcción

Los equipos mencionados pueden ser construidos con diversos materiales acorde al tamaño y condiciones de trabajo. Pueden armarse reactores con estructuras de hormigón y concreto que son muy apropiadas para soportar grandes volúmenes y caudales, por ejemplo reactores entre 1000 y 5000 lts o más.

Si los equipos son de tamaño mediano (de 2000 lts o menos) o pequeños (de 200 lts o menos) se suelen utilizar reactores plásticos con algún tipo de contención más resistente. Por ejemplo, bolsas de silo en canaletas de hormigón, tambores de PCV o reactores de vidrio/fibra de vidrio (normalmente estos se usan en investigación).

En todos los casos es necesario que los materiales (y el reactor en sí) empleados sean inertes, no se disuelvan ni degraden, no se atasquen y permitan el apropiado movimiento de fluidos por el sistema.

c) Descripción del equipo a emplear

Los biodigestores de 1º Generación convencionales se caracterizan por ser los más simples, trabajando con los microorganismos en suspensión y sin ningún tipo de agitación más que el producido por el movimiento de los gases dentro del equipo. Una vez que el equipo entra en estado estacionario, se genera una división de lodos y sobrenadante (una nata o espuma). Entre los lodos se encuentran un lodo digerido (inactivo y más denso) y un lodo en digestión (activo y menos denso). El lodo digerido es usualmente empleado como abono mientras que el que se encuentra en digestión se mantiene en el equipo, donde la edad del mismo iguala a su tiempo de retención. Estos digestores se pueden clasificar en los que trabajan a volumen constante y los que lo hacen a presión constante. Entre las limitaciones de dichos equipos encontramos la baja carga microbiana con la que trabajan y por ende la menor actividad de lodos, conllevando la necesidad de un reactor de volumen mayor a otros digestores.

En estos equipos el gas generado por la actividad microbiana se colecta por la parte superior de los mismos para su almacenamiento y análisis.